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Si alguna vez has buceado por el Mediterráneo tienes que haberla visto. También es probable que, aún conociéndola de vista, sepas poco de ella.

La Posidonia oceánica es una planta marina y no un alga, que tiene raíz, tallo, hojas, frutos y flores. Sus hojas verdes son largas y aplanadas, pudiendo llegar a medir hasta un metro y medio. Esta especie florece normalmente en otoño y da unos frutos llamados «aceitunas de mar», unas bolas que, tras desprenderse de la planta, flotan hasta la orilla del mar donde suelen aparecer entre Mayo y Junio.

Es una especie endémica del Mediterráneo, que no está presente en ningún otro mar del mundo y, desde el año 1999, es declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en reconocimiento de sus múltiplos beneficios por el medio ambiente.

LOS BENEFICIOS DE LA POSIDONIA

La Posidonia crea extensas praderas que tapizan el fondo marino y constituyen un ecosistema de gran belleza, que proporciona oxígeno y refugio a muchas especies animales: estrellas de mar, erizos, pulpos… Se calcula que más de 400 especies vegetales y 1.000 tipos de animales habitan en estas praderas.

Por otro lado, la Posidonia protege la costa de la erosión, atrapando los sedimentos, forma una barrera ante grandes tormentas y oleajes, y permite actividades turísticas y de ocio, como el buceo o el snorkel.

Además, las praderas funcionan como grandes filtradoras, colaborando en mantener el agua marina limpia y transparente, por lo que son unos excepcionales indicadores de la calidad del agua.

LA POSIDONIA ESTÁ EN PELIGRO

Esta especie es víctima de una destrucción masiva de su hábitat natural: la pesca ilegal de arrastre, los dragados ilegales, los abocamientos, los restos que produce la acuicultura, las algas invasoras, las construcciones costaneras o el fondeo libre intensivo, están acabando con ella. El riesgo de desaparición de grandes praderas de Posidonia se incrementa también por culpa del calentamiento del mar.
Al tener una tasa de crecimiento tan lenta, la Posidonia oceánica en el Mediterráneo no puede recuperarse de los daños físicos que producen todos estos factores.

¿QUÉ PUEDO HACER PARA PROTEGER LA POSIDONIA?

Respeta la vida marina de las praderas y no molestes a la fauna ni arranques ninguna especie vegetal. Mantén los fondos libres de basura, no tires ningún residuo y si durante una inmersión encuentras plásticos, plomos o pilas llévatelos a tierra y deposítalos en sus contenedores.
Hay varias organizaciones a las que puedes acceder para colaborar como voluntario y así trabajar en la defensa de las praderas.

Es necesario un total respeto y cuidado por el mar, para mantener las características y condiciones idóneas para que la Posidonia oceánica siga viviendo con normalidad.

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